El impacto del sedentarismo y los hábitos posturales
La mayoría de los casos de tensión cervical que atendemos en la CDMX nacen de una mala postura sostenida durante horas frente a dispositivos digitales. Este sedentarismo prolongado obliga a los músculos a realizar un sobreesfuerzo constante, derivando en un dolor de cuello que a menudo se extiende hacia los hombros. Cuando los hábitos posturales no son los adecuados, se genera una desalineación corporal que compromete la curvatura natural del cuello, facilitando la aparición de ontracturas musculares que bloquean la fluidez del movimiento.
