¿Cómo influyen el sedentarismo y la mala postura?
El sedentarismo prolongado debilita los tejidos de soporte, haciendo que el cuerpo sea más susceptible a desarrollar lesiones por esfuerzo. Cuando mantenemos una mala postura frente al computador, se genera una tensión cervical que irradia hacia los hombros y produce un dolor de cuello persistente. Esta falta de ergonomía en los hábitos posturales cotidianos no solo provoca contracturas musculares dolorosas, sino que altera la curvatura natural de la columna, predisponiendo al paciente a sufrir dolor en articulaciones de carga.
